sábado, 6 de junio de 2009
La gente ve lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no, se quedan con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histerica van a tratarte como una histerica, aunque en realidad quizas estes confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo y los otros no te ven a vos , ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tienen sonido, voces, susurros, no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de como nos ven y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos. Confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos, dicen que la primera impresión es la que cuenta, pero también que lo esencial , es invisible a los ojos. Cuando me van a sacar eso ojos de encima y van a ver lo que realmente soy."


No es tan fácil confiar. Cuando te fallan una y otra vez ¿por qué no te van a volver a fallar?
Queremos confiar en los demás, siempre esperamos que nos digan la verdad.
La decepción es una de las cosas que más nos lastiman ¿en quién podemos confiar?
Nos preocupamos mucho por no fallarle a los demás, por no defraudar su confianza…No defraudar y que no nos defrauden los demás ¿es eso lo único que importa?
De chico no querés fallar a los grandes; menos querés que los grandes te fallen.
Uno no quiere fallar a la gente que ama ni que ellos te fallen ¿no?
Uno no espera que sus seres más queridos le fallen, que un padre, un hermano, tu novia te falle… ¿Cómo lo soportás?
Pero el peor de los miedos no es que otros te fallen, el peor de los miedos es fallarse a si mismo.
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